DETECCIÓN CONVENCIONAL

Se entiende por detección de incendios el hecho de descubrir y avisar que hay un incendio en un determinado lugar.

Los sistemas de detección de incendios, tienen como misión principal, a diferencia de los de intrusión, salvar vidas antes que la protección de bienes. Es por esto que para poder dar una condición de alarma temprana, el diseño del sistema y cantidad de elementos en operación, debe cubrir la mayor superficie posible de la propiedad, a diferencia de los detectores contra intrusión que por motivos económicos, normalmente se disponen en áreas de paso obligados para su activación.

Las instalaciones fijas de detección de incendios permiten la detección y localización automática del incendio, así como la puesta en marcha automática de aquellas secuencias del plan de alarma incorporadas a la central de detección.

El sistema debe poseer seguridad de funcionamiento por lo que necesariamente debe autovigilarse. Además una correcta instalación debe tener cierta capacidad de adaptación a los cambios.

-El detector no envía ningún tipo de dato al panel.
-El panel solo detecta cambio de tensión en las zonas protegidas para determinar el estado en el que se encuentra la zona.
-Máximo 32 detectores por zona
-Las alarmas son mostradas por zonas, no por puntos
-Desde el panel no se puede comprobar el estado del detector
-No se pueden anular puntos individualmente, solo por zonas
-No tienen memoria de eventos, ni fecha y hora